jueves, 28 de septiembre de 2017

Buffy Summers, la elegida

por Joaquín Mª Aguirre (UCM)*
Me desperté en mitad en una de las calurosas noches del verano de 2016. Lo que había ante mí en la pantalla era una abrumada joven en la habitación de un psiquiátrico, acosada por los médicos que intentaban sacarla de un episodio de deliro. Los padres intentaban recuperarla de ese mundo que amenazaba con atraparla. En su delirio, la joven creía ser la elegida  acabar con un mundo de demonios, vampiros y todo tipo monstruos. Intentaban sacarla de aquel mundo de fantasía en el que vivía encerrada, desconectada de la realidad. En su delirio, la joven creía tener una hermana que nunca había tenido.
Despertarse y encontrarse ante el dilema de aquella joven torturada fue un auténtico choque. Ante mis asombrados ojos la joven elegía finalmente, por amor a sus extraños amigos, quedarse encerrada en el inquietante pueblo que servía de boca al Infierno. No era otro que Sunnydale, una tranquila localidad californiana a la que se había trasladado seis años antes, tras una violenta conducta que la llevó a ser expulsada de su instituto. La joven, llamada Buffy Summers, decidía sumirse en el horror y desconectar de la realidad.
Ese acontecimiento nocturno fue como una revelación. El programa era un episodio de la sexta temporada —como muchos habrán reconocido— de la serie creada por el guionista, productor y director Joss Whedon, uno de esos genios de la narrativa televisiva. La serie, pues, no era otra que "Buffy, cazavampiros" (Buffy, The Vampyre Slayer) y se cumple este año 2017 su vigésimo aniversario, una celebración por todo lo alto.
La cadena televisiva en la que vi el episodio aquella noche había hecho una extraña programación con la emisión de varios episodios de distintas temporadas en el día. De esta forma, me sumergí en la locura de intentar reconstruir un universo en el que los saltos temporales de una a otra temporada dibujaban un extraño recorrido. Lo más sensato: me hice con las tres primeras temporadas, después imparable con el resto, excepto con la séptima, una temporada esquiva que costó tiempo encontrar.
En estos tiempos en que tanto se ponderan las series televisivas y se reconstruye su historia tratando de encontrar los giros y transiciones, la crítica española está ignorando lo que ha sido uno de los grandes fenómenos de la televisión... y mucho más.
La serie comenzó en 1997 con una idea muy simple que a Joss Whedon le gusta repetir: muchas las películas de terror comienzan con una chica rubia a la que ataca un vampiro, un hombre lobo o cualquier monstruo. La idea de Whedon era: ¿qué ocurre si la chica se defiende y destroza al vampiro, hombre lobo o demonio? Una idea simple puede seguir siendo simple en función de las manos en las que caiga. Con esta idea se hizo un largometraje destinado a la gran pantalla que, pese a contar con Donald Sutherland como el instructor y vigilante de una atlética Buffy, no fue un gran éxito. Pero fue lo suficiente como para dar el permiso para hacer una primera temporada de de 12 capítulos para ver qué daba de sí.


Y lo que ocurrió fue, en términos televisivos, un milagro catódico. Alrededor de la serie se fue formando un creciente público. Lo que había comenzado como una especie de comedia adolescente con vampiros, demonios y noviazgos frustrados en el instituto de Sunnydale, fue convirtiéndose en un fenómeno social y televisivo bajo la batuta de Joss Whedon, rodeado de un puñado de entregados guionistas, productores y directores de los capítulos. Un férreo control de la serie por parte de Whedon aseguraba la unidad profunda de los capítulos más allá de los episodios.
A ello contribuyó, sin duda, una Sarah Michelle Gellar, una extraordinaria actriz por debajo de los veinte años que interpretaba a una recién llegada al pueblo en su primer día de instituto y a un puñado de compañeros, los menos populares. Expulsada de su anterior instituto, floja estudiante, Buffy es la "elegida", la caza vampiros, una en cada generación.
El gran acierto de Whedon, su genialidad, fue no pensar en una serie de adolescentes, sino comenzar con adolescentes. Las tres primeras temporadas son los tres años de instituto. Pocas veces han sido tan bien descrita esa durísima vida, con la crueldad sobre los débiles que en la serie.
La dimensión temporal que los guionistas dieron a los personajes —Willow, Xander, Cordelia, Joyce la madre, Gilles, Spike, Oz, Faith...— los convierte en seres vivos que arrastran sus errores y debilidades por el resto de su vida, que gozan de algo que se desvanecerá después como en la vida del resto de los humanos. Whedon ideó los inhumanos más humanos que han sido creados, como la diablesa Anyanka, que aprenderá a disfrutar de las miserias y grandeza de los humanos.
Terminado el instituto, la cuarta temporada nos mostrará los destinos de los que han ido a la Universidad y los que se han quedado por el camino. Dará lugar ese mismo año a un spin off, "Angel", con sus cinco temporadas (que merece la pena ver, con David Boreanaz y Charisma Carpenter), conectando Los Angeles con Sunnydale en distintos episodios en los que los personajes reaparecen entrelazando sus historias y mostrando que no estamos en dos series sino en un mismo universo, con una mitología común.

La vida de la protagonista dista mucho de ser la del glamour de las heroínas. Buffy tendrá que asumir sus responsabilidades por su hermana y dejar los estudios. La veremos trabajando en un burger para poder pagar facturas y hasta algún vampiro se negará a morderla por el olor a grasa que desprende su pelo en una de las mayores humillaciones a las que se ha sometido a una salvadora de la humanidad y a la vez uno de sus mejores gags.
El amor es esencial en la serie. Pocas veces se ha profundizado más en la oscuridad del amor que en las temporadas de Buffy y sus distintos novios. Ser la elegida no es fácil; es más bien un destino trágico que complica lo que a la protagonista más le gustaría, la normalidad. Pero el mundo tiene que ser salvado, aunque no lo merezca.
También el amor de Willow y Tara fue una gran anticipación en la presentación de una amor entre mujeres precedido del descubrimiento de su sexualidad. La homosexualidad femenina tendrá un tratamiento narrativo como no se había visto en una serie televisiva convirtiéndose en un elemento argumental. La sexualidad, como cualquier otro rasgo de los personajes, evolucionara con ellos, con su maduración, el auténtico secreto de la serie.
Buffy tiene un gran villano por temporada. Desde la segunda temporada, la serie tiene algunos de los mejores villanos de la historia de la televisión, personajes como no se han visto anteriormente ni después. Gloria, la malvada semidiosa aficionada a vestirse de Prada en su versión humana es una gran creación de la televisión; lo mismo puede decirse del alcalde de Sunnydale en la tercera temporada.
Hay episodios de Buffy que son antológicos. Para mí, "Zeppo" o "El cuerpo" son pequeñas obras maestras de la televisión, episodios que se pueden ver con una enorme frescura. "Hush!" fue premiado con un Emmy. Algunos señalaron la ironía de que le dieran el premio por un episodio "mudo" a quien había escrito muchos de los mejores diálogos para la televisión. Pero a Whedon le gustan los retos. Por eso se suele reservar la escritura de los principios y finales de las temporadas.
A diferencia de otras series que mantienen dentro de su definición genérica, Buffy tiene la libertad de jugar con los géneros y saltar de la comedia adolescente, a la tragedia, de las costumbres juveniles a su psique, centrándose en cómo la vida nos cambia y frustra, en cómo lo que deseamos se escapa y lo que anhelamos nos daña. Es un enorme canto a la amistad y una muestra de los altibajos vitales.

La serie es la demostración de un principio creativo: ama a tus personajes. Ámalos aunque sean imperfectos; no les abandones, síguelos. En los primeros minutos del primer episodio de Buffy se nos muestra una pareja que se cuela en el instituto. Todo nos hace pensar que él es un vampiro que va a acabar con la rubia, hasta que la rubia enseña los colmillos. Es Darla, una de las vampiresas que se mantendrá en los primeros capítulos. Darla reaparecerá en la serie "Angel" dando lugar a una de las temporadas más densas de la televisión en el final de la serie. No abandones a los buenos personajes, pero no los agotes; déjalos que crezcan y vivan y hazlos volver. Lo mismo ocurre con Cordelia, la creída chica popular del instituto de Sunnydale, que reaparecerá en "Angel" creando un maravilloso personaje. Del estereotipo inicial a un personaje esférico y admirable. ¡Qué decir de la transformación de la friqui Willow a lo largo de toda la serie! Todos están vivos porque cambian.
El soporte de la serie es el personaje de Buffy encarnado en una actriz única, Sarah Michelle Gellar, una mujer dotada para la comprensión de un personaje cuya definición es precisamente interna. Lo importante de Buffy no es lo que dice sino lo que calla, lo que sus ojos son capaces de decirnos sin una sola palabra, algo resaltado por los guionistas al señalar que comprendía todos los matices del personaje, que son muchos y crecientes. Matar vampiros y demonios puede ser una rutina.
Es su tragedia lo que apenas se nos revela en momentos de diálogos extraordinarios, que se encuentran entre los mejores de los escritos para la televisión. Whedon ha reservado esos maravillosos diálogos para cada personaje, para mostrarnos que hasta el que siempre se muestra como un payaso, como Xander, está dotado de una profundidad inmensa. Recuerdo un extraordinario diálogo entre Xander y Dawn que tiene como tema la "normalidad" de las personas y de cómo se puede ser extraordinario de muchas formas. Los diálogos sombríos sobre el amor y el deseo, sobre la manipulación del otro entre Spike y Buffy son espléndidos.
Sarah Michelle Gellar ya era una gran actriz, una ganadora adolescente de un Daytime Emmy por su papel en la serie All my Children. Con 19 años interpretó a la Buffy que debía tener dieciséis años. Ella se presentaba al casting para otro de los personajes, pero el buen ojo de Whedon para la selección de actores decidió. Ella sería Buffy, Buffy la cazavampiros, la elegida, de la que solo hay una en cada generación.


La serie hizo algo más que cambiar el destino de las chicas rubias y al dejar de ser mordidas por vampiros. Ahora que tanto se habla de la series de mujeres, pocos lo han sido tanto como Buffy. La serie acaba siendo una reivindicación coral de la feminidad. Sin embargo, Buffy queda silenciada.
Este verano he vuelto a repasar las siete temporadas, que casi he acabado. Puede que el año que viene haga lo mismo. Cada vez es una experiencia distinta y te permite apreciar las innumerables conexiones que Buffy mantiene entre capítulos y temporadas aumentando la complejidad de la historia.
En su cuenta de Instagram, Sarah Michelle Gellar puso el siguiente texto con motivo de los 20 años de la emisión primera de Buffy:

20 years ago today, I had the greatest privilege to bring Buffy to your tv screens for the first time. It was a long and challenging road to get there. First the movie, then a passed over pilot presentation, and eventually a mid season time slot on a little known network. That first season, we liked to think of ourselves as the little show that could. While we knew the potential, I don’t think any of us saw the lasting impact our show would have. As an actor, you wish for that one role where you can leave your mark and forever be remembered, with Buffy I got so much more. She’s a feminist challenge to gender hierarchy. Buffy may have been the Chosen One, but I was the lucky one. Thank you to Gail Berman for always believing there was a show in that movie. Thank you to Joss Whedon, for trusting me to give life to one of the greatest female characters ever created. Thank you to David, for always being my Angel. Thank you to James for understanding that while Buffy and Spike may have been love/hate, I have nothing but love for you. Alyson, as any woman knows, you are nothing without the love and support of great female friends, so thank you for being that. Michelle, you will always hold a key to my heart. Thank you to all the incredible actors for seven seasons of amazing performances. I would be remiss if I didn't mention the incredible crew that worked tirelessly (and also really tired) to bring this show to life. And lastly, but most importantly thank you to all of you, the fans. We made this show for you, and your unwavering support has kept this show going long past our seven years. You are everything. And always remember..."if the apocalypse comes, beep me" #buffyslays20


Entre sueños, he descubierto que Buffy ha vuelto. Ha vuelto a la programación. Una buena ocasión para seguir su historia. Hay una en cada generación, pero Buffy ha sido única. Por eso, si llega el apocalipsis, la llamaremos.


Joaquín Mª Aguirre es profesor de la UCM, crítico, editor de la revista de estudios literarios Espéculo y del blog El juego sin final. Su blog diario es Pisando charcos.

martes, 6 de diciembre de 2016

¿Y las heroínas chinas?

por Yangyang Xiao (UCM)
La obra "Veinte personajes femeninos de la literatura universal", de la colección Cuadernos 20, editada por la Concejalía de Mayores y Mujer del Ayuntamiento de Villanueva de la Cañada (Madrid) ,describe veinte personajes femeninos destacados del mundo de la literatura universal desde s. V a.C. hasta s. XX d.C. Por ejemplo, Sherezade [1] tenía suficiente inteligencia para salvar a otras mujeres inocentes del maltrato de su emperador; Julieta [2]  se suicidó por amor; Jo [3] dijo me parece una pena no haber nacido hombre, sobre todo en momentos como este, en el que prefería acompañar a papá y luchar a su lado en lugar de quedarme tejiendo en casa como una vieja. Ella quería luchar como un hombre.
En realidad, las mujeres siempre tienen un papel importante por su función en la familia: son hijas, esposas y madres. Sin embargo, en medio de la influencia del Patriarcado, las mujeres no tienen un puesto familiar y social justo, son como accesorios. Tal como, podemos ver en la obra de Henrik Ibsen Casa de Muñecas. Nora era una buena esposa y madre, pero su marido le trató como una muñeca. Al final, ella decidió salir de aquella casa.
Desde Cuadernos 20, podemos leer que en el 431 a.C. Medea mató a sus dos hijos por vengar la traición de su amante. El filósofo griego Gorgias [4] también escribió Elogio de Helena para defender a Helena: no podemos echar la culpa a Helena sobre la guerra de Troya. Paris la secuestró por su belleza, y ella también era una víctima...


Dentro de estos veinte personajes femeninos de la literatura universal no existe ningún personaje femenino chino. Una parte es por una razón objetiva: por falta de traducción del chino a otros idiomas. Por ejemplo: Yang´s Heroine [5]. China tenía ya más de mil años con la sociedad feudal [6] y, en ese punto, los pensamientos tradicionales y patriarcales influyeron mucho a los chinos. Además, desde la dinastía Ming [7], China empezó a prohibir poco a poco la relación diplomática con otros países occidentales, y dejó de aceptar el comercio con otros países, las ciencias occidentales, las literaturas nuevas, hasta los pensamientos progresivos occidentales. Cuando los occidentales empezaron los movimientos de la democracia y del feminismo, China todavía estaba aislada y con la ilusión de ser el país más poderoso del mundo. En 1998, Disney estrenó una película animada titulada Mulan [8], esta figura china era una heroína, pero como héroe sólo podía comportarse como un hombre, y casi nadie sabía que era una mujer. Como en la película Pólvora Roja, Pólvora verde [9], la protagonista, Chunzhi, siempre lleva ropa de hombre como dueña de la casa.

Desde la antigüedad, hay un dicho que dice: 自古红颜多祸水 [10] la belleza es fuente del desastre.Antes del siglo XX, se consideraban que 女子无才便是德 [11]Las chicas no tienen conocimientos y esas son sus virtudesAntes del siglo XX, las mujeres sólo tenían el apellido de sus maridos después de casarse, no tenían sus nombres. Los libros que ellas podían estudiar eran libros para ser mujeres que obedecen a sus maridos.
Por ejemplo, al principio del siglo XX, el Gobierno Qing construyó un Paifang [12] de castidad a una mujer que se suicidó y no se casó otra vez después haber muerto de su marido. Desde esta influencia de la cultura tradicional, es muy difícil tener una literatura para una mujer que supere las cadenas de los pensamientos tradicionales.
El pensamiento del feminismo empezó en el siglo XX, en 1914, cuando Casa de Muñecas se estrenó en las ciudades grandes de China y muchas mujeres salieron de su casa. Eso es un buen comienzo, sin embargo, hasta la década de los setenta del mismo siglo, el Gobierno no les dio más apoyo. En este punto, en China, el camino del feminismo es más largo.

Notas
[1] El personaje de Las mil y una noches, quien cada noche le contó un cuento al emperador hasta emocionarle y evitar la muerte.
[2] La protagonista de Romeo y Julieta quien se suicidó cuando creía que Romeo había muerto.
[3] La figura de Mujercitas, una chica que tiene su propio carácter y pensamiento, no quería ser un mero accesorio del hombre.
[4] Gorgias de Leontinos fue un filósofo sofista.
[5]  Las héroes de la dinastía ( 960 d.C.— 1127 d.C.), como sus maridos murieron en las guerras; ellas lucharon por proteger su país como los hombres.
[6] La sociedad feudal desde 221 A.C. hasta 1911 D.C.
[7] La dinastía Ming desde 1386 d.C. hasta 1644 d.C.
[8] Hua Mulan (412 d.C. - 520 d.C.) es la protagonista de una muy conocida leyenda china: fue una mujer que, disfrazada de guerrero, se unió a un ejército exclusivamente masculino en el famoso poema narrativo chino Balada de Mulan.
[9] Fue una película entrenada en 1994, se describe a una chica que se mostró como un chico para heredar de su familia. Según la regla de su familia, la chica que hereda de la familia, no pueda casarse.
[10] Este dicho apareció en la dinastía Han ( 203 a.C. - 220 a.C.) Feiyan Zhao y Hede Zhao eran hermanas. Ellas eran tan guapas que seducían al emperador Han Chengdi hasta dejar de gobernar el país.
[11] Esta frase es de un escritor de la dinastía Ming.
[12] Es un estilo de puerta de la arquitectura tradicional china, parecido a un arco para elogiar la castidad de una mujer.



Yangyang Xiao es Magister en Investigación en Periodismo por la UCM. Realiza actualmente su tesis doctoral en la UCM.







lunes, 16 de mayo de 2016

El tercer género en India: la viuda

por Dandan Chen* (UCM)
La película Agua (Water, Deepa Mehta 2005) cuenta una historia que ocurrió en un ashram hindú (casa de las viudas) en 1938, cuando las viudas todavía vivían bajo condiciones extremamente duras. Según la ley de Manu (1) , si una mujer queda viuda, tiene tres opciones: incinerarse junto a su marido, casarse con el hermano menor del marido, o vivir una vida de abnegación. La película empieza con la muerte del marido de Quya, una niña de siete años, el destino que le espera es ser enviada a un ashram para llevar una vida de sacrificio. De allí, a través de los ojos de Quya, nos presenta como es la situación de supervivencia de las viudas en los años 30.
Agua es uno de los tres elementos de la directora indo canadiense Deepa Mehta, las otras dos obras de la trilogía son Fuego (1996) y Tierra (1998), que tratan también sobre la situación de las mujeres indias. Indudablemente, la identidad de mujer india y su experiencia extranjera le ha permitido a Mehta filmar unas películas tan impactantes. Como mujer india, ella posee conocimientos profundos sobre su propia cultura y la situación de las mujeres y las puede reflejar con fidelidad en sus películas; por otra parte, gracias a la experiencia de vivir en Canadá, la directora obtuvo una visión exterior al mirar las cuestiones de su país. Cabe mencionar que durante la filmación de la película experimentó duras luchas contra muchos adversidades, ya que fue irrumpida varias veces por acusaciones falsas, tensiones, manifestaciones de las derechas conservadoras y al final, la directora Mehta fue obligada a llevar a cabo la filmación de la película en Sri Lanka en lugar de en su país, India.
La castración de la feminidad y el tercer género: viuda
Como se muestra en la película, las viudas en el ashram llevan una túnica blanca, mejor dicho, una tela gruesa sin coser, y queda prohibido llevar adornos ni joyas. Una vez ha muerto su marido, ellas se tienen que rapar la cabeza y llevar el pelo muy corto durante toda su vida. La única excepción es Kalyani, quien puede tener el pelo largo para deleitar a los clientes. Además, ellas se tienen que marcar la cara con ceniza en muchas ocasiones. Con todos estos medios se consigue anularles la feminidad. Ellas no son identificadas como mujeres, sino viudas.



En la cultura de India, el blanco es el color de luto; las viudas están obligadas a vestirse de color blanco o gris ligero, que son los colores sin vida. Por una parte, eso es por motivos económicos, pues su único ingreso proviene de mendigar en la calle, cuya cantidad incluso no les llega para cubrir los gastos de comida diaria y no les sobra dinero destinado a cosas de maquillaje y ropa. La otra causa más primordial es porque, según el libro de Manu, la esposa es una parte del marido, y cuando este muere, la esposa también está medio muerta. La tradición que se les aplica tiene dos propósitos principales, uno es de esta forma obligarles a permanecer enlutadas eternas de su marido y manifestar su insistencia de la pureza de cuerpo y alma; el otro es que, en comparación con las demás mujeres, quienes llevan ropa de colores llamativos y joyería, la sencillez y modestia de su ropaje les reprime la feminidad atractiva, y así atenuan su atracción a los hombres. A través de esta castración de la feminidad , las viudas pierden su identidad como mujeres. 


Ellas no están admitidas por ningún género ni mujer ni hombre, pero recibe de ellos la discriminación doble, primero por ser mujer y luego por ser viuda. Este grupo marginal apenas tiene contactos con la sociedad. Sin amigos, sus familiares les ignoran y se olvidan de su existencia. Ellas fueron despreciadas por la sociedad como clase inferior al ser humano, como un engendro que traerá mala suerte y con el que la gente quiere marcar distancia.

El agua y la reencarnación
El nombre de la película es Agua. Como una constante en la película, el agua se relaciona íntimamente con la vida de los indios. La ceremonia de boda se efectuá en una barca sobre el agua, la gente se ducha en el río, la cremación de cadáver es en la orilla y luego se le arroja hacia el agua. Es la religión que brinda un sentido enriquecedor al agua, que según ella, es el sitio que el ser humano consigue su reencarnación. Para los hinduistas, allí esta vida finaliza y la siguiente comienza. Por eso hoy en día, los creyentes más fieles siguen practicando la peregrinación al Rio Ganges para poder lavarse el cuerpo y purificar el alma, y morirse allí para conseguir una reencarnación mejor.


El día en que se queda viuda la mujer, su vida ya está muerta; pasará toda la vida esperando que llegue la muerte. La única aspiración suya es poder encarnarse en un hombre. Bajo este contexto, la tía, la mujer mayor del ashram, antes de morirse, utiliza el último aliento con toda la fuerza que le queda en esta vida pidiendo agua. Consciente de que no podía morirse al lado del río, está conforme de limpiar su cuerpo con el agua, con el miedo de no poder renacer en hombre en la siguiente vida. A ella el último y el único recuerdo delicioso de este mundo es el sabor de Lazo (una dulce que se come sólo en la boda), y la cosa más deliciosa que ha comido en su vida.

Una forma de vivir, como flor de loto
En la Sutra, la flor de loto en el agua no se deja ensuciar por cuestiones mundanas, considerado el símbolo de pureza, virtud y reencarnación. En el carruaje, Kalyani contó a su amante Narayan, para ella es ideal poder vivir como flor de loto, el agua la hace crecer y la purifica, la mantiene desinfectada del barro. Es una metáfora de su situación propia, aunque la jefa del ashram, Madhumati, le obliga a efectuar prostitución para ayudar en los gastos básicos del ashram, ella no ha perdido su fe ni se deja debilitar la pureza mental de sí misma. En la película, Kalyani frecuenta el río para lavar a su perrito, a Chuiya, y a sí misma. Como todos los hinduistas, Kalyani sostiene la creencia de que el agua le depurará de las cosas sucias. Sin embargo, la suciedad del mundo es mucho más potente que su fe. Cuando la barca de amor que debería conducirle a la felicidad llega a la casa de Narayan, la realidad le pegó fuertemente una bofetada en su cara, descubrió que el padre de su amante era uno de sus clientes. De repente, toda su fe y confianza en el amor se han arruinado ante la tradición; quedó totalmente desesperada y no tuvo otro remedio que elegir ahogarse en el río.


La situación actual de las viudas en India
En comparación con lo que hemos visto en la película, la situación actual de las mujeres viudas no han mejorado particularmente nada. Este tipo de tragedia no ha dejado de ocurrir en la India de hoy. Según un reportaje publicado en ABC en 2013, todavía hay más de 30,000 viudas que viven en Vrindavanhoy, su otro nombre es la ciudad de las viudas. Según Diana Ros, la fundadora de « SOS MUJER», «veo a las mujeres vagando como fantasmas, rezando durante ochos años por una rupia (que equivale a 0,01457 euros)».
Según el Código de Manu, «una mujer no será nunca independiente, una viuda debe sufrir muchos antes de morir, debe ser pura en cuerpo, pensamiento y alma». Sin embargo, según la ley, se establece que la viuda debe recibir anualmente unas 1.500 rupias y tienen derecho sobre las pertenencias de sus maridos. Como muchas de ellas son analfabetas, no saben leer ni escribir. Como estas leyes pueden perjudicar a los beneficios de los demás, nadie les informa de tal ley y los derechos que deben tener y reclamar.
Al final de la película, nos da la repuesta de por qué las viudas tienen que llevar una vida de sufrimiento: porque la religión está tratando de esconder una realidad. El verdadero motivo de aplicar esta tradición es nada más para ahorrar una boca, una cama, un rincón. En un país donde la religión tiene mucha mas influencia que la ley, y por la falta de educación, estas mujeres inocentes han sido sacrificadas para beneficio de los demás.

(1) "India, donde ser viuda supone estar muerta en vida", ABC 6/04/2013
http://www.abc.es/internacional/20130406/abci-india-viudas-vida-201304051754.html



* Dandan Chen, profesora universitaria,. Magister por la Universidad Complutense. Realiza su tesis doctoral en la UCM