Mostrando entradas con la etiqueta comunicación política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comunicación política. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de julio de 2014

La magia de la política culinaria

Esther Zhang, Shanghái, China
Desde la apertura del día 9 de marzo hasta la clausura del día 23 del marzo, la Feria al aire libre de las Empanadas Chinas, celebrada en el Jardín Yu, un lugar histórico y comercial en el corazón de Shanghái, ha acogido a muchos visitantes. Aunque no se ha publicado el número total de los comensales, se puede imaginar lo bullicioso de la multitud al ver el hecho de que más de cien mil empanadas se han vendido en una hora de un sólo mostrador de la marca Qing Feng, un restaurante de sucursales de Beijing de comida rápida china.
Docenas de mostradores de todo tipo de bollos al vapor, así como otras tapas típicas provenientes de más de diez provincias de China , se vieron en esta feria, una de las cuales mencionada arriba fue lo más popular. 
¿Cuál es o cuáles son los secretos del éxito de Qing Feng? ¿Un sabor excepcional? ¿Una forma delicada ? ¿Una historia milenaria?... De hecho, esta marca popular “Qingfeng”, local de Beijing fundado en 1948, también había aparecido en la misma feria de los años pasados sin lograr el éxito semejante. ¿Qué ha conducido, pues, a este cambio gigantesco? El factor clave consiste en una visita sorpresa del presidente Xi de China.

El presidente Xi, en un sucursal de restaurante de Qingfeng

Un sábado de diciembre del pasado año, Xi fue a una sucursal del restaurante de bollos al vapor Qingfeng, acompañado de varias personas, sin protección especial ni el aviso con antelación al restaurante, e insistió en ponerse en fila como los demás a pesar de que los camareros lo reconocieron y querían darle el privilegio de pedir la menú.

Xi ordenó media docena de empanaditas al vapor rellenas de cerdo y cebollino, además de un platito de vegetales y otro de estofado de hígado e intestinos de cerdo, que es una tapa típica de Beijing, que le costaron un total de 21 yuanes (menos de 3 euros)
No había ningún medio oficial informando sobre esta visita, como es habitual en este país; de este modo, todas las fotos borrosas y los vídeos amateurs son tomados y grabados con sus teléfonos móviles por los consumidores y camareros presentes, las cuales se publicaron en línea pronto y se difundió rápidamente por Internet, mostrando que Xi hacía fila para pedir los platos y comiendo su almuerzo sencillo, sentado a la mesa con los comensales, charlando con ellos y el gerente del restaurante, y aceptaron las peticiones de fotos y apretones de manos de la gente. 
Aparte de los corresponsales locales que acudieron al mismo restaurante al ver las noticias en línea por la tarde para hacer las entrevistas de los testigos [1], los residentes locales también fueron al restaurante y pidieron los mismos platillos que Xi, y los que viven cerca de Beijing llegaron al mismo destino para ordenar el “ menú de presidente Xi”. Hasta ahora, esta sucursal, diferente de los demás de Qing Feng, se ha convertido en un interés turístico de Beijing. Y la popularidad transformó a la feria de empanadillas celebrada en Shanghái pocos meses después de esta visita espontánea de Xi, aunque la gente en esta metrópoli del sur del país no se ha acostumbrada al sabor de las empanaditas al vapor del norte.



Como Jean Anthelme Brillat-Savarin mencionó en su obra titulada  Fisiología del Gusto, la comida nunca funciona meramente para satisfacer la necesidad del cuerpo físico de la gente. Es un medio de gestionar un país. Los ciudadanos tienden a aceptar al gobierno y su política al comer junto con los políticos debido a la sensación de identificación provocada. Dicho de otra manera, en cuanto a los líderes del gobierno, comer con la gente común es una aplicación de la política culinaria con el motivo de promover la relación pública y construir la imagen positiva de los políticos.
“Comer como una persona ordinaria” forma parte importante de las acciones populares de los políticos de todo el mundo. Barak Obama apareciendo en una tienda de hamburguesas de Estados Unidos, David Cameron comiendo en una sucursal de hot pot de la provincia de Sichuan durante su visita a China..., todo esto muestra la voz de los funcionarios de alto nivel —“Yo soy uno entre vosotros”, así que disminuye la distancia entre el gobierno o el partido político y la gente, sea de su propio país o de otro.


Tanto el presidente Xi como la comunidad china no son un caso excepcional. Pero cabe mencionar que esta nueva generación de liderazgo se centra en emitir una serie de nuevas reglas para establecer una nueva imagen del gobierno central y hacer una campaña profunda en contra del burocratismo y formalismo, entre las cuales se destacan la restriccion de las comitivas gubernamentales y las disminuciones de bloques viales. Sin duda alguna, la visita mencionada de Xi aplicada el concepto de “comer como una persona ordinaria” a su vida política ha logrado e incluso superado al efecto deseado. Con respecto al comentario de un diario hongkonés, durante las últimas seis décadas, la imagen de los líderes chinos se había transformado de ser un “dios” a una “figura de autoridad” y, hoy en día, a ser “una persona ordinaria”. Si se remonta a la época de la sociedad feudal china, los emperadores, considerados como el “hijo del dios”, construyeron una imagen más alta que sus súbditos por un montón de principios para distinguirse de su gente, tales como los carácteres formados en el nombre del emperador no se pueden usar ni decir por ninguna otra persona, ni hablar de la diferencia de la comida entre la corte y el pueblo, ya sea de la materia prima, o sea de la manera de su elaboración y la forma de presentación.
En aquellos momentos, los emperadores se esforzaron en vivir y comer de manera diversa de los demás mientras que en estos momentos, los líderes resisten en mostrar la diferencia de la gente común. Sin embargo, la comida, considerada como forma de acceso más fácil para tener influencia política sobre el pueblo, no cambia ni cambiará su magia por el tiempo transcurrido.

[1] Según los medios oficiales publicados luego, antes de esta visita sorpresa, Xi fue a una empresa de suministro de calefacción y después de este almuerzo, realizaría una visita a un asilo de ancianos en la ciudad.




Esther Zhang es Postgraduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid (UCM)



domingo, 14 de abril de 2013

La reasignación de sentidos: "Ding dong! The witch is dead" y Margaret Thatcher

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El uso de la canción "Ding dong! The Witch is dead", de la película The Wizzard of Oz (1939), como forma negativa de "celebrar" el reciente fallecimiento de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, ofrece un caso de reciclado de un texto para conseguir un objetivo comunicativo, en este caso claramente político. Es una muestra de la flexibilidad semiótica reforzada por el uso de las redes sociales, que han amplificado y consolidado una reinterpretación determinada de un elemento existente.
A los rituales oficiales, a las celebraciones solemnes, se contraponen aquí simbólicamente los discursos reconvertidos con finalidad denigratoria para la figura de la fallecida. Contra la solemnidad, la irreverencia mediante una sencilla operación semántica, un cambio de significado. Las "contra celebraciones" en las plazas y calles, la canción, etc., constituyen un discurso carnavalesco, una fuerza anti oficial, la inversión de lo establecido. Es la guerra discursiva.
Los caminos de la crítica pasan con frecuencia por la ironía y la sátira, que puede ejercerse no solo con nuevos discursos sino aprovechando los existentes a los que se dota de un nuevo sentido. Un simple giro semántico puede poner en acción un viejo texto, desde una imagen hasta un chiste o, como ocurre ahora, una canción de una película alejada en el tiempo más de setenta años. Ha bastado la creación en la red de un grupo de facebook con el título de la canción para que el vínculo entre el significado actual y el significante anterior, la canción, se establezca. El sentido lo da el uso.


Durante los mandatos de Margaret Thatcher se produjeron todo tipo de discursos populares como reacción contra sus acciones y políticas. El conocido grupo de rock británico, Pink Floyd publicó en 1983 el disco "The final cut", con Thatcher como fondo, aludida permanentemente como "Maggie". Escrito por el bajista Roger Waters como reacción a la intervención militar británica en las islas Malvinas, The Final Cut fue una dura crítica a sus políticas desde el antimilitarismo militante del músico, que había perdido a su padre en la II Guerra Mundial. En la canción que abre el álbum, The Post War Dream, escuchamos:

what have we done maggie what have we done
what have we done to england
should we shout should we scream
"what happened to the post war dream?"
oh maggie maggie what have we done?

Es solo un ejemplo entre otros muchos posibles. Thatcher se convirtió en el eje de un rico universo simbólico en el que giraban a su alrededor todo tipo de textos alusivos a su persona: canciones, películas —como la interpretada por Merryl Streep recientemente—, caricaturas, chistes, los muñecos de "Spitting Image", biografías, artículos de periódicos y revistas, etc. En el blog español Comic Gen*, dedicado a la historieta gráfica, se recuerdan algunos de los "cómics" en los que apareció con distintas funciones argumentales la figura de Margaret Thatcher; veremos, por ejemplo, a Peter Parker, Spiderman, tomando notas en un discurso de la Primera Ministra o aparecer junto a los X-Men. Todo ello configura el "universo textual de Margaret Thatcher", su semiosfera, en términos de Lotman. Es el tejido de la cultura, el entrelazamiento de sus hilos discursivos.

(Ronald Reagan (izquierda) y Thatcher en X-Men, tomado de Comic Gen)

Muchos de esos textos, como ocurre con las canciones de Pink Floyd, eran de nueva creación, vinculados directamente con ella. Otros, en cambio, como ocurre con la canción del Mago de Oz, son el resultado de una operación de cambio de significado, de su reasignación simbólica al universo Thatcher. Desde este momento, desde una perspectiva de la "cultura", la canción pertenece a dos universos simbólicos, al de "Oz" y al de "Thatcher", es una intersección, con independencia de que pueda participar ya en otros o hacerlo en el futuro.
La vida de los textos —su vida social— es independiente de su origen e intención inicial, que en cualquier momento puede verse alterada. Pueden reutilizarse, convirtiéndose en parte de una cadena de significantes cuyo significado se modifica mediante la acción semiótica. El control social sobre los discursos es siempre relativo una vez que están en circulación. Así ha sido siempre en la cultura popular. Es más fácil censurar un "libro" que un "chiste".

Los miles de personas que están votando la canción "Ding Dong! The witch is dead" no lo están haciendo porque esa canción les guste y la hayan descubierto más de setenta años después de su estreno en las pantallas. Lo hacen, evidentemente, movidos por un deseo: el de que la BBC la emita en su programa dominical con el Top 40. Es su acto ritual de celebración, su contra homenaje a la figura de Margaret Thatcher. El que esté en la lista —actualmente en el puesto 10— es también un signo.
En términos de significación, sin modificar los significantes, se han modificado los significados ampliándolos. Desde ahora, la canción tiene también una significación "política" y está vinculada con Margaret Thatcher. Guste o no.
Dentro de toda esta polémica, hay unos afectados con los que nadie contó, los munchkins. De los 124 actores que intervenían en la película, nos informa la prensa, quedan dos de ellos para ver el uso extraño que se ha hecho de su canción:

Munchkins Ruth Duccini, 94, and Jerry Maren, 93, told The Sun it was "terrible" that 'Ding Dong! The Witch is Dead' is on course to re-enter the chart after the former prime minister died this week, aged 87.

En 2007, los actores que interpretaron a los munchkins tuvieron su estrella conjunta en el Paseo de la Fama. Duccini y Maren, junto con otros de los munchkins realizaron giras hasta hace poco por los Estados Unidos atendiendo al siempre renovado público infantil de la película, un clásico considerado en los Estados Unidos como un monumento de la cultura popular nacional. Es lógico que ver convertida esa canción en una celebración de la muerte de una persona les parezca "terrible". Son los perjudicados por los efectos colaterales de los nuevos sentidos.


* "Cinco cómics en los que apareció Margaret Thatcher" Gen Comic 10/04/2013  http://gencomics.es/cinco-comics-en-los-que-aparecio-margaret-thatcher/
** "Munchkins: Thatcher 'Ding Dong!' chart hit is "terrible"" Spy Digital 13/04/2013 http://www.digitalspy.co.uk/music/news/a472902/munchkins-thatcher-ding-dong-chart-hit-is-terrible.html